Algunos se lavan las manos con frecuencia, hasta lastimárselas. Otros sólo se suben a autos rojos o se tranquilizan después de comprobar diez veces que la puerta de su casa está bien cerrada. No son mañas ni caprichos, sino síntomas del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), un mal que afecta al 3 por ciento de la población mundial, y que en casi el 80 por ciento de los casos termina en depresión. Según estudios internacionales, el Zoloft es el mejor aliado para combatir estas patologías que hacen mella en los afectos y la vida cotidiana.
Investigadores de la Universidad de Verona, Italia, determinaron que el Zoloft es uno de los medicamentos más efectivos para tratar la depresión moderada a severa, los ataques de pánico, el estrés post traumático y los trastornos obsesivos compulsivos.
El equipo médico dirigido por el doctor Andrea Cipriani, arribó a esta conclusión luego de revisar 117 estudios hechos a 25.000 pacientes con estas patologías. El relevamiento, que fue publicado el 29 de enero y será próximamente difundido por la prestigiosa revista científica The Lancet, y tuvo en cuenta dos parámetros: eficacia del medicamento y aceptación entre las personas que lo consumían.
Cipriani también destacó el bajo costo del Zoloft, en comparación con otros antidepresivos de tercera generación, como otra razón fundamental para optar por la sertralina -la droga genérica- a la hora de iniciar un tratamiento.
También para niños con TOC
Otros estudios han revelado además la eficacia de Zoloft en el abordaje de niños y adolescentes con TOC y trastornos de ansiedad. El Zoloft se presenta en forma de pastillas y su fórmula es de alta tolerancia, por lo que puede ser administrado en cualquier momento del día, con o sin alimentos. A diferencia de otros medicamentos, Zoloft no provoca somnolencia ni torpeza psicomotriz.
Ginecólogos y andrólogos también los prescriben en el tratamiento del Trastorno Disfrórico Premenstrual y en casos de eyaculación precoz.
El TOC es una enfermedad caracterizada por pensamientos negativos e irracionales y obsesiones recurrentes, excesivas. El síntoma típico: los comportamientos repetitivos e incontrolables, como aquellos del personaje de Jack Nicholson en el filme "Mejor imposible". Una frase recurrente, que angustia, es "no puedo parar".
Las personas que padecen TOC pueden desarrollar ansiedad y hasta repugnancia por aspectos de su cuerpo (reales o imaginados) o por la suciedad presente en el entorno o en sí mismos. Por sus implicancias, este trastorno termina deteriorando las actividades cotidianas y los vínculos personales de quienes lo padecen, por lo que es imprescindible consultar al médico e iniciar de inmediato el tratamiento.
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