El Alzheimer es una enfermedad comúnmente asociada a la vejez y, prácticamente, adjudicada a los inmemoriosos. Hasta nuestros días no tiene cura definitiva, aunque sí se ha descubierto cierto tipo de avances tecnológicos que la detienen.
Entre ellos, existe una droga denominada Galantamine genérico, presente en un producto denominado Reminyl que, de acuerdo a la revista estadounidense de la Academia Americana de Medicina, Archives of Neurology, "disminuyó el deterioro cognitivo de los enfermos de Alzheimer a la mitad".
¿Ahora bien, de qué tipo de deterioros hablamos?
1) Pérdida progresiva de la memoria: es el resultado más distinguido de la enfermedad. Implica, principalmente, la dificultad para recordar hechos recientemente aprendidos y la incapacidad para adquirir información nueva
2) Pérdida progresiva de capacidades mentales: en este caso, se destacan la disfunción de la atención, la planificación, del razonamiento abstracto, del significado de las cosas y de la vinculación de conceptos.
3) Trastornos conductuales: la antipatía es el rasgo más determinante de este fenómeno
Estos deteriores se presentan en cuatro fases. La primera de ellas, es la predemencia, confundida primariamente con una incipiente vejez o estrés. La segunda, es la demencia inicial, caracterizada por la pérdida de memoria de corto plazo y un dificultoso lenguaje. La tercera es la demencia moderada, distinguida por la pérdida de independencia del paciente para determinadas tareas, una confusión en el reconocimiento de objetos e impulsivas actitudes violentas. Y por último, la demencia avanzada, en la que el paciente pierde ya la capacidad de movilidad propia, en un contexto de atrofia muscular.
En todos los casos, la causa radica en una degeneración neurológica. Es decir, la muerte o atrofiamiento, en varias zonas del cerebro, de las neuronas (células nerviosas). La progresividad de la enfermedad es acorde a las sucesivas muertes de neuronas que, en el transcurso de diez a doce años, finaliza en la muerte del organismo. En algunos casos, la etapa terminal del trastorno se sucede entre los cuatro y cinco años, así como, en el otro extremo, tiene su desenlace recién a los 21 años.
En este sentido, la acción de Reminyl está dirigida a los pacientes que manifiestan una demencia entre leve y moderada. Su acción concreta trabaja con el pensamiento de la persona.
Si bien no existe todavía una droga sanadora, el también denominado Mal de Alzheimer podría ser consecuencia de la insuficiencia de acetilcolina, un compuesto orgánico cuya función es la transmisión entre las neuronas. Precisamente, Reminyl amplía en el sistema nervioso la cantidad de acetilcolina necesaria.
Para ello, debe ingerirse el fármaco (generalmente) dos veces al día. Es recomendable hacerlo junto con el almuerzo o la cena. Pero lo más importante, es respetar siempre el mismo horario, para acondicionar el metabolismo.
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