El insomnio es un problema que se sufre en silencio. La Organización Mundial de la Salud calcula que más del 30 por ciento de la población global presenta dificultades concretas para conciliar el sueño, pero pueden pasar años y décadas hasta que la persona afectada resuelve consultar al médico. De hecho, la mayoría de la gente desconoce que existe una especialidad llamada medicina del sueño, que precisamente se ocupa de los problemas de nuestro reloj biológico. Se piensa en el insomnio como un problema pasajero, que no tiene que ver con la salud y que un buen día simplemente se va.
Un trabajo de tres años del Centro de Investigaciones del Sueño de la Universidad canadiense de Laval, se ocupó de estudiar la relación subjetiva de los insomnes con su trastorno de sueño. Una de las conclusiones fue que, al tratarse de un trastorno que sufre fluctuaciones a lo largo de la vida, los pacientes no tratados tienden registrar los episodios como aislados y a minimizar la afección.
Charles Morin, director de la investigación, indicó que la mitad de los individuos relevados -eran 388 en total- aseguraron tener insomnio permanente durante los años que duró el estudio. Y el 74 por ciento padeció este problema por al menos un año.
Morin es director del Centro de Investigación del Sueño, de la Laval University, en la ciudad de Québec, Canadá. Durante tres años, el equipo dirigido por Morin estudió la historia natural del insomnio en 388 personas con distintos grados del trastorno al inicio de la investigación.
Lo cierto es que por prejuicio o falta de información, muchas personas no saben que existen hoy fármacos de avanzada que inducen el sueño fácilmente, sin mayores efectos secundarios. En el mercado hay sedantes de rápida acción como el Imovane o el Ambien, usados en pacientes que no consiguen dormir, pero también en aquellos que padecen apneas (interrupciones de la respiración durante el descanso) o logran quedarse dormidos pero por pocas horas. La zopiclona -principio activo de Imovane- también tiene buenos resultados en individuos que padecen convulsiones y grandes dolores musculares.
Ambien Genérico es otro fármaco famoso contra el insomnio. Se toma una sola vez al día, permitiendo un tratamiento sin complicaciones. Como otros sedantes, Ambien (zolpidem) se presenta en píldoras tradicionales y también en capsulas de largo efecto. Estas últimas contienen dos capas que actúan en distintos momentos. Una primera droga es liberada en el organismo enseguida y ayuda a conciliar el sueño en los primeros 15 a 30 minutos. Una segunda sustancia permite mantener el descanso por toda la noche.