Debo reconocerlo: pocos temas me sacaban más de quicio que ese. Y aunque iba al ginecólogo y me ocupaba de buscar soluciones, durante años no logré deshacerme de esos desagradables, odiosos hongos vaginales que reaparecían al tiempo, aún haciendo tratamientos con óvulos y comprimidos fungicidas recetados por el médico. Lo recuerdo y me estremezco. Algo pasaba en mi cuerpo y ni mi médico ni yo podíamos controlarlo.
No sé cómo empezó aquel problema ni ya recuerdo cuándo. Pero sé que me provocaba insoportable picazón vaginal, una sensación muy desagradable imposible de transmitir con palabras. Quería rascarme con cualquier cosa, hacer lo que fuera para calmar ese hormigueo inaguantable.
Iba por la vida intentando disimular mi malestar, aunque sé que se me notaba, porque siempre andaba como amargada entre mis compañeros de trabajo y con aspecto de estar molesta con la gente, cuando en realidad se trataba de un problema de salud... pero inconfesable. ¿Cómo explicarle a mi jefe que hoy no me sentía bien para ir a trabajar porque me picaba "allí" abajo? Imposible, se hubiera reído o me hubiera considerado una loca de atar.
Hasta tuve serios problemas con mi pareja debido a estos hongos incontrolables. Como toda mujer sabe, la micosis vaginal te irrita mucho las paredes de la vulva y las relaciones sexuales en ocasiones se vuelven dolorosas e imposibles. ¡Pero él no me entendía, nunca había sentido esa sensación! Yo se lo decía, pero con el tiempo se convenció de que no quería estar con él. ¡Hasta me planteó que visitáramos a un sexólogo para que nos ayudara!
Agobiada por mi problema decidí dejar a mi ginecólogo de confianza y emprender por mí misma la búsqueda de un tratamiento que calmara mi ardor. Una amiga que había pasado por lo mismo, pero sin llegar a semejante extremo (sí, los honguitos vaginales son lo más común del mundo entre mujeres) me recomendó probar con un medicamento llamado Diflucan Genérico. Consulté a otro ginecólogo, que consideró que también yo podía tratar mi afección con la administración de Diflucan Genérico. Me explicó que yo padecía una "candidiasis crónica". El diagnóstico, de más está decirles, me asustó. ¿Qué tenía entonces? ¿Era algo peligroso? ¿Tenían que operarme? Lejos de la película que yo me había imaginado en un segundo, me contó que se trataba de hongos vaginales, como los de mi amiga, pero permanentes. Se habían vuelto crónicos. Y también me dio una gran noticia: el problema tenía solución. Sólo iba a tener que hacer un tratamiento más largo que el habitual, que es de una semana, pero que iba a acabar con la infección definitivamente, permitiéndome volver a mis rutinas y recuperar mi vida sexual con normalidad. Con Diflucan Genérico pude olvidarme de esos molestos hongos vaginales y volver a sonreír.
Lea mas sobre el Diflucan: