La hipertensión arterial genera riesgos de muerte debido a los daños que provoca en el funcionamiento correcto del corazón y si bien este es el órgano que primero se ve afectado no es el único. Aunque es probable que no presente ningún síntoma o los que padezca puedan no parecer preocupantes es primordial realizar consultas médicas cuando experimente intensos dolores de cabeza, mareos, sudoración o cansancio intenso.
Las principales consecuencias de la presión sanguínea elevada se registran en la cantidad de energía que necesitará el corazón para funcionar, en la cantidad de sangre que logre bombear y en la frecuencia de su ritmo que podría verse incrementado o debilitado.
Donde primero se ven los daños que la hipertensión genera en el corazón es cuando éste presenta una hipertrofia ventricular izquierda (HVI). Si esta condición es detectada y controlada a tiempo se puede disminuir en un 25 por ciento las posibilidades de padecer muerte súbita, directamente relacionada con las arritmias.
Es por este motivo que al ser diagnosticado con hipertensión sanguínea el control médico no debe quedarse ahí y se deben realizar sí o sí más estudios para verificar que el corazón esté funcionando con una frecuencia correcta. Para averiguarlo se pueden realizar electrocardiogramas o mediante la colocación de un Holter, ambos procedimientos son muy sencillos y fáciles de realizar.
Una vez que el tipo de arritmia es identificada el tratamiento deberá ser altamente específico y vigilado por un profesional. Es probable que deba probar con diversos fármacos hasta dar con el adecuado y además podría llegar a necesitar un plan de medicamentos para lograr la mayor efectividad.
Para quienes presentan un frecuencia rápida e irregular del corazón llamada fibrilación auricular el tratamiento con Cordarone (amiodarona) resulta altamente eficaz y aunque parezca un mal demasiado especifico se calcula más de dos millones de norteamericanos lo padecen.
Esta medicación no sólo es muy útil en estos casos de arritmias ya que también se ha comprobado que es muy beneficiosa en pacientes con taquiarritmia supraventricular, es decir, cuando el corazón late a más de 150 latidos por minuto pudiendo alcanzar los 250. Con Cordarone (amiodarona) se podrá llevar la frecuencia cardiaca hasta un nivel normal y se evitarán serias complicaciones de salud.
Cuando estas pastillas alcancen su máximo efecto so corazón comenzará a trabajar de manera saludable, con ritmo sinusal y mejorando el esfuerzo que éste realiza para oxigenar sus órganos. Así las complicaciones que la hipertensión arterial y las arritmias provocan serán neutralizadas.
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