El primer preocupado fue Méjico que en abril de este año debió enfrentarse a la aparición repentina y rápida de cientos de casos de este nuevo tipo de gripe porcina conocida como influenza A N1H1. La proliferación de los casos forzó al gobierno a cerrar escuelas, desinfectar estaciones de subte, prohibir las actividades que reunían a gran cantidad de personas y hasta a lidiar con conflictos diplomáticos por haberse suspendido los vuelos comerciales desde otros países hacia esa región.
A pesar de todas estas medidas la enfermedad se hizo lugar hacia otras zonas forzando a la OMS a declarar el estado de 6 de alerta que indica que la enfermedad se encuentra ya en más de tres países aunque considera que su gravedad es moderada porque no se requiere internar a los pacientes en hospitales.
Aunque las cifras publicadas por esta organización tardan en actualizarse la OMS habla de más de 77 mil infectados y alrededor de 332 muertos.
En países como Argentina los gobernantes se vieron forzados a tomar drásticas medidas como adelantar las vacaciones de invierno y otorgar licencias laborales a cientos de empleados infectados. Para complicar aun más esta situación se ha revelado que hay falta de barbijos y de alcohol en gel, artículos indispensables para prevenir el contagio.
Día a día se publican en los medios periodísticos numerosas informaciones relacionadas a esta enfermedad y algunas de estas solo logran aumentar la confusión y la desesperación.
Con respecto a las versiones de que uno de los medicamentos indicados para aliviar y detener los síntomas de la gripe A N1H1, el Tamiflu Genérico Oseltamivir, ya no resulta eficaz debido a que el virus se ha vuelto resistente la OMS respondió que para ellos continúa siendo la opción recomendada. A pesar de que se ha registrado un caso en el que el paciente no registro mejoras con este medicamento otros cientos de miles continúan respondiendo positivamente a la administración de esta droga.
De hecho en Argentina se ha considerado indicarlo como parte del protocolo de prevención dentro de los primeros dos días de contacto con el virus mientras que Brasil decidió otorgarlo solo a pacientes que no tengan una buena evolución o se encuentren graves.
Es que esta droga, Tamiflu, es capaz de no solo cortar el proceso de infección sino que también puede aliviar los síntomas de la enfermedad achicando los tiempos de recuperación y así evitar las tan temidas complicaciones respiratorias.
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